Tras los graves disturbios en Rivadavia–Cultural, un integrante del cuerpo técnico de Arroyito respondió a la versión inicial

Tras los graves disturbios en Rivadavia–Cultural, un integrante del cuerpo técnico de Arroyito respondió a la versión inicial

Lo que debía ser una fiesta deportiva terminó en una noche para el olvido. Este domingo, en el cruce de octavos de final del Torneo Campeonato de la Liga Regional de Fútbol de San Francisco entre Bernardino Rivadavia de Río Primero y Cultural de Arroyito, el fútbol quedó completamente opacado por gravísimos hechos de violencia.

Según publicó el medio de Villa Santa Rosa, el equipo local ganaba por la mínima hasta que, sobre el final, el árbitro Pablo Albarracín suspendió el encuentro debido a incidentes provenientes de las tribunas. La ventaja de Rivadavia había sido anotada en la primera parte por Tobías Ceballos. En el complemento, Cultural llegó al empate, pero Albarracín lo anuló apoyándose en su asistente por una supuesta posición adelantada.

A partir de esa jugada se desencadenaron protestas que derivaron en un descontrol generalizado. De acuerdo con la crónica inicial, la hinchada visitante rompió el tejido que separaba a ambas parcialidades y avanzó con palos y piedras. En los videos que circularon se observan familias huyendo para resguardarse, mientras en redes sociales se denunciaba la sustracción de banderas, billeteras, bicicletas y pertenencias que luego habrían sido exhibidas como “trofeos”.

El parte policial indicó que el árbitro Albarracín resultó lesionado por el impacto de una piedra arrojada desde la parcialidad visitante, y que dos personas más sufrieron heridas y fueron trasladadas al hospital local. Las actuaciones quedaron a disposición de la UJ Móvil Río 1 y se notificó al Consejo de Seguridad Deportiva.

La respuesta de Cultural de Arroyito: “queremos que la información sea pareja para los dos lados”

Luego de la difusión de esta versión, Matías Dundo, integrante del cuerpo técnico de Cultural de Arroyito, se comunicó con Punto Central para ofrecer su relato de los hechos y aclarar puntos que —según afirma— fueron informados de manera incompleta o errónea.

Dundo explicó que la reacción comenzó tras el gol anulado: “hacemos el gol y el línea cobra posición adelantada. Nuestros jugadores van a reclamarle al asistente. Parte de nuestra gente tumba un alambrado que había como pulmón para reclamarle también. Cuando pasa eso, la gente de Rivadavia se viene y comienza a tirar piedras a nuestra hinchada”.

Según su versión, la respuesta de la parcialidad visitante se habría originado como defensa: “cuando nuestros hinchas ven eso, cruzan todos para el otro lado para defender a los que estaban siendo atacados. Cuando la gente de Rivadavia ve que somos más, empiezan a retroceder hasta que corren”.

Dundo también sostuvo que algunos objetos fueron tomados, pero desmintió que se tratara de robos mayores: “nuestra gente les sacan dos bicis, unos pedazos de bandera y una mochila. Las bicis y la mochila fueron devueltas ese mismo día. Nunca se sacaron billeteras ni celulares”.

Además denunció que un dirigente local habría agredido a un jugador de Cultural: “un dirigente de ellos, que estaba dentro de la cancha, golpea a un jugador nuestro", sumado a esto, Dundo afirmó que vendían bebidas alcohólicas y eso no se puede.

Si bien reconoció que hubo una respuesta violenta, pidió que se informe con equidad: “nosotros no buscamos defendernos porque respondimos y eso está mal. Pero queremos que sea parejo, no es como dicen algunos medios que teníamos armas o que empezamos nosotros. Nos defendimos”.